Conserjes y auxiliares

Este tipo de figura laboral no sólo representa un coste muy inferior que la de un vigilante, sino que también desempeña una gran labor tanto a la hora de control en sí de la instalación, como en realizar posibles funciones paralelas en sus horarios de trabajo para aquellos clientes que lo pudieran precisar.

Este personal no podrá realizar bajo ningún concepto ni excepción, funciones de seguridad privada, y solo podrá desarrollar las funciones a continuación: Las de información en los accesos, custodia y comprobación del estado y funcionamiento de las instalaciones, y de gestión auxiliar, realizadas en edificios particulares por porteros, conserjes y personal análogo.


En general, la comprobación y control del estado de calderas e instalaciones generales en cualesquiera clase de inmuebles, para garantizar su funcionamiento y seguridad.

El control de tránsito en zonas reservadas o de circulación restringida en el interior de fábricas, planta de producción de energía, grandes centros de proceso de datos y similares.

Las tareas de recepción comprobación de visitantes y orientación de los mismos, así como las de control de entradas de documentos o carnés privados, en cualquier clase de edificios y inmuebles.